miércoles, 13 de mayo de 2009

PLATÓN. Resumen Prof. Medina

Ø Platón (427-347) es el sobrenombre (significa “espaldas anchas”) del célebre Filósofo griego cuyo nombre original fue Aristoclés, el más distinguido discípulo de Sócrates. Se preocupó sobre todo por la Educación en la polis, la constitución de una verdadera república a partir de la paideia… fundó su escuela llamada Academia donde formaba a los jóvenes para que se distingan por la elevación filosófica. En la Paideia platónica, la Filosofía es el modo de salvarse del mundo pasajero, para ascender al mundo de las ideas, el mundo de lo eterno e inmóvil escapando de la apariencia de los sentidos.
Ø Para comprender su pensamiento es útil analizar las dos famosas alegorías que él construyó para expresar su pensamiento: el mito del carro alado y el mito de la caverna. Recordemos que las cuestiones fundamentales que se habían propuesto resolver los filósofos griegos eran: la de la unidad y la multiplicidad de las cosas y la cuestión del cambio (lo permanente y lo cambiante). La gran pregunta es pues: cuál es el arjé (primer principio) que explica estas cuestiones.
Ø Mito del carro alado (se encuentra en su obra Fedro o “del Amor”): el alma es como un carro con alas tirado por dos caballos (uno blanco y otro negro) y conducido por un cochero. El caballo blanco simboliza el ánimo o tendencia noble del alma; el negro, las pasiones bajas, bestiales; el cochero simboliza a la razón. El alma vivía en un cielo empíreo (preexistencia del alma humana), feliz contemplando las realidades puras de ese cielo. Esas realidades son lo que platón llama ideas (idea significa etimológicamente “lo que se ve”): son las esencias en su estado puro, libres de toda mezcla de imperfecciones (en esa mezcla las encontramos en este mundo). Las ideas existen pues puras fuera de nuestra mente. En su preexistencia, en un momento el caballo negro, que tira torcido, vence la fuerza del blanco y produce la caída del alma a la tierra. El alma se llena de barro (símbolo del cuerpo) y queda aprisionada (el cuerpo es la cárcel de alma). El cuerpo, además, ensucia y oscurece nuestro conocimiento (traemos ideas innatas al mundo pero sin poder verlas bien). Para conocer hay que recordar las ideas a las cuales las cosas de este mundo nos hacen acordar. El conocimiento es recuerdo y quien asciende por él (anámnesis) tensiona el alma hacia arriba de modo que a la muerte, el alma sube nuevamente al cielo de las ideas. Esa es la misión de la Filosofía para Platón. De lo contrario, el alma reencarna en seres inferiores, se degrada (“transmigración de las almas – reencarnación”, ideas que Platón toma de los Pitagóricos, quienes, a su vez, las importaron de las religiones orientales).
Ø Las cosas del mundo visible son copias que sólo participan (toman parte) de la perfección de las ideas, pero sin verdadera realidad (ni son -ser- ni la nada, sino algo intermedio que Platón no termina de precisar, quedando la noción de realidad verdadera sólo para las ideas del cielo).
Ø Las cosas despiertan el eros (amor) que es un impulso que evoca el recuerdo y nos lleva a la vida contemplativa.
Ø Mito de la Caverna (libro VII de la República): la condición de los hombres en este mundo se asemeja a unos prisioneros que, desde su infancia, están encadenados en el fondo de una caverna, mirando hacia el fondo. Por fuera de la caverna atraviesa un sendero por el que pasan las ideas puras. Detrás de todas las ideas está la gran Idea de BIEN (que Platón identifica con Dios). La luz de esa gran idea proyecta la sombra de las demás ideas en el fondo de la caverna. Esas sombras simbolizan las cosas de este mundo material; los hombres las miran y creen que son la realidad verdadera. Un hombre logra soltarse de las cadenas y asciende al conocimiento de las esencias puras; luego entra en la caverna para avisar a los demás pero tomándolo por loco molesto lo matan.
Ø La metafísica Platónica es pues una metafísica de las ideas subsistentes, presididas por la idea de Bien (¿y de belleza?).
Ø La antropología de Platón es dualista, considerando mal al cuerpo (estorbo, cárcel, motivo de oscuridad).
Ø La ética de Platón son consecuencia de todo esto: el fin último del alma es purificarse de la materia y elevarse a la contemplación de las ideas por la Filosofía. Para lograrlo hay que adquirir y practicar la virtud (en Platón virtud significa la armonía del alma, entre sus partes). Al ánimo o apetito noble hay que hacerlo fuerte (fortaleza), a apetito inferior o pasión hay que moderarlo (templanza): la razón debe adquirir el arte de juzgar bien de las cosas de la vida (prudencia); finalmente, la armonía de estas tres virtudes engendra la justicia.
Ø En política, dirá que la polis o ciudad ideal debe construirse sobre la virtud: el pueblo, clase baja, encargada de los trabajos materiales y utilitarios debe ser templado; los guerreros deben ser fuertes y los gobernantes deben ser prudentes (son los que más usan la razón: los Filósofos).

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